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“Yo con Lidón tenía una relación muy buena, siempre estábamos con bromas. Me decía Lina Morgan por el parecido que, según ella, teníamos. Siempre recordaré con gran cariño a mi gran amiga Lidón” (Fina García).

“Yo conocí a Lidón en el termalismo de Benicasim. Hacíamos rehabilitación juntas. Luego, al cabo de algunos años, nos reencontramos en el Maset y nos llevamos una gran alegría” (Isabel Gómez).

“Yo tengo muchos recuerdos de Lidón: momentos especiales compartidos en las colonias, en las fiestas del Maset (algunas veces ella me maquillaba…). En las fiestas solíamos quedarnos las últimas porque a las dos nos gustaba mucho bailar. También he compartido escenario con ella en ‘¡Eh, despierta!’. Aunque íbamos a clases diferentes, compartimos el mismo instituto: el Germà Colon de Castellón” (María Teresa Alemany).

“Hemos coincidido muchos años en el teatro y en las colonias organizadas por Frater, y estos dos últimos años hemos coincidido también en la actividad ‘Desde otra mirada’ y en ‘Teatre a l’escola’.

Recuerdo a Lidón como una persona alegre, luchadora y muy dicharachera. Cuando la veía llegar al Maset por la mañana, siempre le decía: ‘¡Qué guapa vienes hoy!’. Ella me contestaba: ‘Muchas gracias, Samy. Eso es que me miras con buenos ojos’. En la colonia de Almuñécar de hace unos años, nos sentamos juntas en la comida y en la cena.

Viajábamos juntas en la misma furgoneta de vez en cuando y solíamos hablar de teatro, que es algo que a Lidón le apasionaba y a mí también.

Su madre trabajó mucho tiempo como cuidadora aquí en Frater y es algo que recuerdo con mucho cariño porque es una buena persona y tiene mucha vocación, igual que Lidón, que estudió auxiliar de enfermería e hizo las prácticas en el Maset” (Samy Galaz de Diego).

“Recuerdo que Lidón, junto a Joel y otro elenco de actores, representamos la obra teatral ‘Miradas’.

Argumento: la protagonista recibe una llamada telefónica para un puesto de trabajo, pero su marido se interpone entre ella y el teléfono y desde ese momento comienzan los malos tratos.

También llegan ahora a mi mente ‘El sueño de Iris’. Argumento: en la soledad de su casa, sueña que es atacada por animales salvajes.

Me acuerdo de aquella familia tan singular en ‘Oníric’ (Susana y yo hicimos de sus abuelos).

A Lidón también la recuerdo por colonias, convivencias y un largo etcétera.

Un año le dio por hacer unas clases de zumba.

Sí, lo he pasado muy bien junto a ella. Espero que ella también junto a mí” (Emilio Martínez).

“Más que compañera, Lidón ha sido mi confidente. Siempre estaba pendiente de mí y me llamaba para irnos a tomar algo. Me hablaba de sus cosas, tanto buenas como malas. También nos reíamos mucho. Cuando había alguna fiesta venía a mi habitación porque sabía que tenía muchas pinturas y nos maquillábamos las dos. Fina, su madre, siempre intentaba que estuviéramos juntas. En Navidades nos hacíamos regalos. Algunas veces me invitaba a su casa a comer con la familia. Luego nos íbamos a pasear por Castellón. Me ayudó en una obra de teatro a hacerlo mejor: venía a mi habitación a ensayar y darme consejos. La echo muchísimo de menos” (Marisela Pérez).

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