El passat 7 d’abril Paqui, Diana i Elena amb la col·laboració de David ens van…

“Yo con Lidón tenía una relación muy buena, siempre estábamos con bromas. Me decía Lina Morgan por el parecido que, según ella, teníamos. Siempre recordaré con gran cariño a mi gran amiga Lidón” (Fina García).
“Yo conocí a Lidón en el termalismo de Benicasim. Hacíamos rehabilitación juntas. Luego, al cabo de algunos años, nos reencontramos en el Maset y nos llevamos una gran alegría” (Isabel Gómez).
“Yo tengo muchos recuerdos de Lidón: momentos especiales compartidos en las colonias, en las fiestas del Maset (algunas veces ella me maquillaba…). En las fiestas solíamos quedarnos las últimas porque a las dos nos gustaba mucho bailar. También he compartido escenario con ella en ‘¡Eh, despierta!’. Aunque íbamos a clases diferentes, compartimos el mismo instituto: el Germà Colon de Castellón” (María Teresa Alemany).
“Hemos coincidido muchos años en el teatro y en las colonias organizadas por Frater, y estos dos últimos años hemos coincidido también en la actividad ‘Desde otra mirada’ y en ‘Teatre a l’escola’.
Recuerdo a Lidón como una persona alegre, luchadora y muy dicharachera. Cuando la veía llegar al Maset por la mañana, siempre le decía: ‘¡Qué guapa vienes hoy!’. Ella me contestaba: ‘Muchas gracias, Samy. Eso es que me miras con buenos ojos’. En la colonia de Almuñécar de hace unos años, nos sentamos juntas en la comida y en la cena.
Viajábamos juntas en la misma furgoneta de vez en cuando y solíamos hablar de teatro, que es algo que a Lidón le apasionaba y a mí también.
Su madre trabajó mucho tiempo como cuidadora aquí en Frater y es algo que recuerdo con mucho cariño porque es una buena persona y tiene mucha vocación, igual que Lidón, que estudió auxiliar de enfermería e hizo las prácticas en el Maset” (Samy Galaz de Diego).
“Recuerdo que Lidón, junto a Joel y otro elenco de actores, representamos la obra teatral ‘Miradas’.
Argumento: la protagonista recibe una llamada telefónica para un puesto de trabajo, pero su marido se interpone entre ella y el teléfono y desde ese momento comienzan los malos tratos.
También llegan ahora a mi mente ‘El sueño de Iris’. Argumento: en la soledad de su casa, sueña que es atacada por animales salvajes.
Me acuerdo de aquella familia tan singular en ‘Oníric’ (Susana y yo hicimos de sus abuelos).
A Lidón también la recuerdo por colonias, convivencias y un largo etcétera.
Un año le dio por hacer unas clases de zumba.
Sí, lo he pasado muy bien junto a ella. Espero que ella también junto a mí” (Emilio Martínez).
“Más que compañera, Lidón ha sido mi confidente. Siempre estaba pendiente de mí y me llamaba para irnos a tomar algo. Me hablaba de sus cosas, tanto buenas como malas. También nos reíamos mucho. Cuando había alguna fiesta venía a mi habitación porque sabía que tenía muchas pinturas y nos maquillábamos las dos. Fina, su madre, siempre intentaba que estuviéramos juntas. En Navidades nos hacíamos regalos. Algunas veces me invitaba a su casa a comer con la familia. Luego nos íbamos a pasear por Castellón. Me ayudó en una obra de teatro a hacerlo mejor: venía a mi habitación a ensayar y darme consejos. La echo muchísimo de menos” (Marisela Pérez).
