Ventana formando una cruz

¿Quiénes somos?

La Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad de Castellón (Frater Castelló), es un Movimiento de Apostolado Seglar integrado en la Acción Católica. Una realidad que surge del corazón mismo de la enfermedad, la limitación física y el deseo de superarlas. Inspirada en la fe cristiana, cuenta con sedes en Castellón y La Vall. Ofrece servicios de atención integral a personas con discapacidad en el centro Maset de Frater.

Persigue como objetivos generales:

  • Promoción integral de las personas enfermas y con discapacidad
  • Protagonismo de las personas con discapacidad
  • Inclusión de las personas con discapacidad en la Sociedad y en la Iglesia
  • Reivindicación social de los derechos de las personas con discapacidad
Espigas de trigo

Propósito

Nuestras capacidades superan nuestras limitaciones

Misión

Promoción personal, formación integral e inclusión efectiva de las personas afectadas por una grave enfermedad y/o discapacidad.

Detalle de una puerta envejecida donde nace una flor

Visión

Todos somos “cuidadanos” de las personas y del planeta.

Ser lugar de encuentro y referencia para el reconocimiento de que las personas con discapacidad son, por encima de sus limitaciones, un valor irrenunciable para el desarrollo social y comunitario en cuanto que son, en sí mismas, motor de humanización y progreso, generadoras de valores y recursos, no sólo sujetos pasivos de la ayuda de los demás y de los recursos adecuados.

Bosque de cañas de bambú

Valores

Entendemos y vivimos nuestra fe como una experiencia liberadora que orienta nuestra realidad limitada hacia un horizonte de superación definitiva de todas las barreras y los límites de la finitud del ser.

La fe en Dios y el seguimiento de Jesús, iluminan nuestra convivencia pacifica con la fragilidad corporal y orienta nuestro quehacer cotidiano al servicio de los más pobres, a favor de un mundo mejor y más justo para todos los hombres y mujeres que habitan este hermoso planeta.

La comunión, vivida y celebrada en la Iglesia, es uno de los valores en los que respira, se alimenta y crece nuestra espiritualidad y nuestro compromiso transformador.

La práctica del diálogo y la búsqueda de soluciones compartidas y eficaces en quien se empeña en construir la paz y la justicia forma parte de los principios y valores que compartimos con la Iglesia que camina unida, animada por la Buena Noticia del Evangelio.

La común-unión es para nosotros fermento de unidad en la diversidad y en la libertad para la promoción de una cultura del encuentro y de la solidaridad, del respeto y del diálogo, de la inclusión y de la integración, de la gratitud y de la gratuidad, entendiendo el mundo como casa común llamada a vivir la fraternidad universal.

Convencidos de que nuestras capacidades superan nuestras limitaciones, creemos que es posible un mundo, donde las personas con discapacidad pueden ser y vivir como protagonistas de su propia historia y, comprometidos con la causa de Jesús, participar activamente en la Iglesia y en la sociedad.

Frater Castelló es una experiencia de Iglesia, abierta, esperanzada y alegre. Acoge y fomenta los contactos personales, el encuentro y la amistad entre sus miembros. Como Movimiento de Acción Católica, el diálogo, la participación y el servicio, impulsados por el espíritu conciliar del Vaticano II, nos mantienen en comunión viva y edificante con la Iglesia diocesana y universal.

La historia la construyen, en realidad, las gentes en su fragilidad existencial y con los gestos de cada día, que hacen la vida más bella y más digna la vida en este frágil Planeta que debemos respetar, cuidar y compartir.

Fuertes en la fragilidad

Frente a quienes afrontan la vida y las relaciones humanas desde el poder, los privilegios, la fuerza y el crecimiento sin medida a costa de los demás, Frater valora la fuerza transformadora de que esconde la pequeñez, la debilidad y la fragilidad de las personas y de los pueblos.

La humanidad transita en un planeta vulnerable y cada ser humano vive sus días habitando un cuerpo frágil, gestionado por una vida interior, también, proclive a ser profundamente herida. Las experiencias más frágiles, los momentos que nos hacen sentir pequeños y vulnerables esconden en su interior el atractivo poder de llevarnos a descubrir quienes somos, dónde
están nuestra limitaciones y amenazas, y también cuáles son nuestras capacidades y fortalezas.

Grandes en lo pequeño

Entre nuestros valores permanece firme la convicción de que en los más pequeños y humildes reposa lo mejor y más bello de la humanidad. De las mujeres y los hombres “minus-valorados”, surgen relatos y experiencias que nos hacen progresar a todos, plantean interrogantes y apuntan hacia nuevos horizontes.

Nuestra misión y valores, tratan de re-orientar la mirada hacia los últimos, los pequeños y los descartados frente a quienes consideran la vida y las relaciones humanas desde el poder, los privilegios, la fuerza, el bienestar y el desarrollo desmedido. Frater valora la fuerza transformadora que esconde la pequeñez,la debilidad y la fragilidad de las personas, de los pueblos y del planeta que habitamos.

Valorar la participación, la proximidad y el cuidado de los más pequeños y vulnerables, es para Frater una de las primeras metas a conquistar.