“El pasado 20 de diciembre inauguramos el belén navideño en el Espai Cultural Moruno del…

“Sensibilidad, emoción, reflexión, empatía… son apenas algunas habilidades que emergen del ‘Tren de rodalia’, poemario escrito por nuestro amigo y gran poeta, David Carreres. La presentación fue un espontáneo y emotivo diálogo entre Tino Pons, director de la Companyia Teatre Maset de Frater, y el autor (Tino leyó dos de los más emblemáticos poemas del libro).
Desde que nacemos, emprendemos un viaje inocente a lo desconocido y trascendental, al conocimiento y al implacable paso del tiempo. Fueron ciertos pensamientos con los que el poeta, a un ritmo literario y metafórico, invitó al público a conectar con la temporalidad y existencia de la vida. Resaltó que la existencia humana es esencialmente temporal, donde la belleza y la muerte son solo revelaciones que nos confrontan con la finitud, la cotidianidad y la posibilidad de nuestra propia nada. El tren de la vida es un viaje por el paso del tiempo (avanzar, crecer, envejecer y cambiar), es un camino personal (cada persona recorre su propia ruta), un aprendizaje (experiencias buenas y malas que nos transforman), las metas y el sentido (lo que buscamos o creemos que da significado a nuestra existencia) y la incertidumbre (no siempre sabemos adónde nos llevará el tren).
David Carreres, una vez más, con su sencillez y humanidad enarboló la importancia del amor, de la fragilidad, de las palabras amables y de hacer las paces porque el tiempo avanza, no se detiene, nada es permanente, las personas suben y bajan en distintas estaciones, hay despedidas inevitables y, como cada viaje tiene su final, antes de llegar allí disfrutar de las pequeñas cosas, valorar a las personas que nos acompañan en el camino y aprender a llevar lo cotidiano a un nivel extraordinario con una sonrisa porque lo más valioso no es llegar, sino cómo vivimos cada tramo y a quiénes hacemos felices. Gracias, David, por tan comedida reflexión” (Keyla León).
