Skip to content
  • Blog
Tino y David durante la presentación del libro

“Sensibilidad, emoción, reflexión, empatía… son apenas algunas habilidades que emergen del ‘Tren de rodalia’, poemario escrito por nuestro amigo y gran poeta, David Carreres. La presentación fue un espontáneo y emotivo diálogo entre Tino Pons, director de la Companyia Teatre Maset de Frater, y el autor (Tino leyó dos de los más emblemáticos poemas del libro).

Desde que nacemos, emprendemos un viaje inocente a lo desconocido y trascendental, al conocimiento y al implacable paso del tiempo. Fueron ciertos pensamientos con los que el poeta, a un ritmo literario y metafórico, invitó al público a conectar con la temporalidad y existencia de la vida. Resaltó que la existencia humana es esencialmente temporal, donde la belleza y la muerte son solo revelaciones que nos confrontan con la finitud, la cotidianidad y la posibilidad de nuestra propia nada. El tren de la vida es un viaje por el paso del tiempo (avanzar, crecer, envejecer y cambiar), es un camino personal (cada persona recorre su propia ruta), un aprendizaje (experiencias buenas y malas que nos transforman), las metas y el sentido (lo que buscamos o creemos que da significado a nuestra existencia) y la incertidumbre (no siempre sabemos adónde nos llevará el tren).

David Carreres, una vez más, con su sencillez y humanidad enarboló la importancia del amor, de la fragilidad, de las palabras amables y de hacer las paces porque el tiempo avanza, no se detiene, nada es permanente, las personas suben y bajan en distintas estaciones, hay despedidas inevitables y, como cada viaje tiene su final, antes de llegar allí disfrutar de las pequeñas cosas, valorar a las personas que nos acompañan en el camino y aprender a llevar lo cotidiano a un nivel extraordinario con una sonrisa porque lo más valioso no es llegar, sino cómo vivimos cada tramo y a quiénes hacemos felices. Gracias, David, por tan comedida reflexión” (Keyla León).

Volver arriba