Un año más, y ya van nueve, el profesor Ernesto Castellano impartió el curso de…

«Lluna y Borja, nuestros entrenadores en la boccia, nos han sorprendido con una diana (superficie en la que aparecen dibujadas varias circunferencias concéntricas con valores, 10-5-4-3-2-1). Esa diana, con sus agradables cualidades, ha llegado al pabellón liderando, adaptando, comunicando, empatizando y motivando un deporte adaptado que va más allá de una simple competencia. Es la certeza de que la diana, como un complemento útil de la boccia, no es solo un objetivo en el suelo, sino un símbolo de todo lo que podríamos alcanzar con paciencia, dedicación y pasión. La diana nos ayudará a mantener una mirada ecuánime donde la estrategia, la precisión y la calma pesen tanto como la fuerza.
Desde entonces, cada vez que jugamos recordamos siempre que, en la boccia, como en la vida, dar en la diana significa mucho más, significa atreverse a intentarlo. Y como nos dicen Borja y Lluna: ‘No tiren con los brazos, tiren con el corazón'» (Keyla León).
