Amb aquesta suggerent proposta, el nostre amic Valentí Pinyot ens va oferir el passat dilluns 21…

Después de semanas oyendo hablar de este acontecimiento, de alguna que otra charla, de vídeos y noticias, por fin llego el gran día del eclipse: 12 de agosto.
Y allí estuvimos, en la playa del Gurugú, apostados desde las 18’45 h. de la tarde, pertrechados de sillas, mesas, bocadillos, agua y por supuesto gafas homologadas para la ocasión. Y la ocasión lo mereció, porque a la hora fijada la luna tapó al sol. Es curioso que nuestro satélite 400 veces menor que el astro rey pudiera reducirlo a la sombra aunque solo fuera por un escaso minuto y medio.
Una metáfora preciosa para hacernos reflexionar. Filisofías aparte, el eclipse no defraudó y allí estuvimos junto a muchisímos más curiosos para dar fe de un episodio astronómico realmente hermoso.
Gracias a todos los que quisieron acompañarnos y se ilusionaron con nosotros.
